Mercado Libre entra a San Victorino: la apuesta de Bogotá para digitalizar su comercio textil
Mercado Libre abrió un centro de atención gratuito para los empresarios de San Victorino en el Centro Comercial El Templo de la Moda y el Calzado. La alianza, gestionada junto al Distrito y Asosanvictorino, busca darle al comercio popular una respuesta digital frente al avance de Shein y Temu, sin sacrificar el modelo mayorista que sostiene al sector desde hace décadas.
San Victorino entra en una nueva etapa de su transformación comercial. Mercado Libre instaló un centro de atención, información y acompañamiento para los empresarios del sector en el Centro Comercial El Templo de la Moda y el Calzado, en el corazón de uno de los ecosistemas comerciales más grandes de Colombia.
El espacio ofrecerá orientación gratuita a los comerciantes que quieran incursionar en el comercio electrónico: cómo funciona un marketplace, cómo mejorar su posicionamiento y cómo llegar a nuevos consumidores fuera del punto de venta físico.
La decisión no fue de último momento. Según Leydi Betancourt, directora ejecutiva de Asosanvictorino, la compañía llevaba cerca de un año buscando una forma de entrar al sector. El interés surgió en un escenario cada vez más exigente para el comercio local: el crecimiento acelerado de plataformas internacionales como Shein y Temu, que han cambiado la forma en que millones de colombianos compran moda.
Una alianza que arrancó desde el Distrito
El proceso tomó forma desde la administración distrital. Según Asosanvictorino, el alcalde Carlos Fernando Galán impulsó el acercamiento institucional y vinculó a la Secretaría de Desarrollo Económico, que ya trabajaba con la asociación en distintas estrategias de fortalecimiento comercial. Esa articulación permitió cerrar la alianza entre Mercado Libre, la Secretaría y Asosanvictorino.
«Nuestro deber como asociación es articular todo lo necesario para que lleguen soluciones al comercio, abrir las puertas y traer beneficios y oportunidades para los empresarios», explicó Betancourt.
Por qué Mercado Libre eligió instalarse ahí
La presencia de Mercado Libre en San Victorino no es simbólica: la compañía adquirió su espacio comercial en condiciones comerciales normales, como cualquier otro negocio del sector, y decidió instalarse en una de las zonas más representativas del comercio bogotano.
La lectura estratégica es clara. San Victorino concentra miles de fabricantes, comerciantes, distribuidores y marcas de moda en un ecosistema donde buena parte del negocio todavía depende de la presencialidad. El reto para Mercado Libre —y para el sector— es conectar ese músculo comercial con el consumidor digital.
Digitalizarse sin renunciar al mayoreo
Mercado Libre opera como un marketplace orientado principalmente al consumidor final y a la venta al detal. Para Asosanvictorino, el reto es que esa digitalización no ponga en riesgo el modelo mayorista que históricamente ha sostenido la economía del sector.
«A los mayoristas los vamos a cuidar», señaló Betancourt.
El mensaje es relevante: la llegada de Mercado Libre no busca reemplazar el comercio tradicional ni convertir a todos los empresarios en vendedores exclusivamente digitales. San Victorino conserva su fortaleza en el mayoreo, la fabricación y la distribución nacional; lo que suma ahora es un canal adicional. Un mayorista puede seguir atendiendo a sus clientes de siempre y, al mismo tiempo, desarrollar una operación al detal a través del marketplace.
«Nos hacía falta un aliado grande y serio»
Para los empresarios del sector, la expectativa es alta. «Se busca, de alguna manera, contrarrestar el fenómeno de las plataformas asiáticas con algo más cercano a Colombia», explicó Betancourt en entrevista con MundoTextil.
Aunque Mercado Libre no es una empresa colombiana —nació en Argentina—, es hoy uno de los mayores ecosistemas de comercio electrónico de América Latina, y esa trayectoria es justamente lo que Asosanvictorino busca aprovechar: que los comerciantes tradicionales aprendan a operar dentro de una plataforma consolidada y con respaldo.
«La idea es que ellos prueben esa forma digital, esa nueva forma de vender, que tengan acompañamiento y la tranquilidad de estar en una plataforma reconocida. Es una nueva forma de vender y tenemos que subirnos. Nos hacía falta un aliado grande y serio como Mercado Libre», afirmó.
El reto de fondo: competir con Shein y Temu
La llegada de Mercado Libre abre una oportunidad, pero no resuelve el problema estructural. Shein y Temu han cambiado los hábitos de consumo con precios bajos, catálogos masivos y una operación digital diseñada para captar clientes desde el celular, y las marcas colombianas siguen compitiendo en desventaja.
Betancourt es consciente de esa distancia. «Un colombiano no va a aspirar, y no tiene la posibilidad de participar en una plataforma como Shein. Aquí, por lo menos, tienen la posibilidad de saber cómo funciona una plataforma digital, y eso es lo que está haciendo Mercado Libre», explicó. El reto ahora es convertir esa puerta de entrada en resultados de venta reales.
Gratis para empezar, pero vender tiene costo
El acompañamiento del centro es gratuito durante la etapa de implementación. Vender dentro del marketplace, sin embargo, sí tiene costo. Según Betancourt, el modelo no es de suscripción fija: «Lo que tú vendas, sobre eso es que pagas.»
Las comisiones varían según el tipo de publicación, la categoría y las condiciones de venta. Mercado Libre no cobra una comisión fija por posicionar una marca o un producto dentro de la plataforma: la visibilidad se gestiona a través de Product Ads, la herramienta de publicidad donde cada vendedor define cuánto quiere invertir y paga por clic recibido, no por venta.
El indicador clave de esa inversión es el ACOS (Advertising Cost of Sale): el porcentaje de los ingresos esperados que el vendedor está dispuesto a destinar a publicidad. Mercado Libre clasifica sus estrategias en tres franjas:
- 5 % – 15 %: prioriza rentabilidad sobre exposición.
- 15 % – 30 %: busca crecimiento y mayor visibilidad.
- Más de 30 %: apunta a maximizar posiciones destacadas frente a la competencia.
La plataforma es clara en un punto que todo comerciante de San Victorino debería entender antes de invertir: el posicionamiento no depende solo de cuánto se pague. También pesa la relevancia del anuncio —calidad de la publicación, historial de ventas y condiciones ofrecidas al comprador—. A mayor relevancia combinada con mayor inversión, mayores probabilidades de aparecer en los primeros lugares de búsqueda.
Para el empresario, la pregunta relevante no es cuánto vende sino cuánto le queda: precio de venta menos costo de producción, comisión por venta, inversión en Product Ads, logística, empaque y devoluciones. Ese cálculo —no el volumen de clics ni de visitas— es el que define si la digitalización es rentable.
La logística, la pieza que más puede pesar
Para Asosanvictorino, uno de los componentes más importantes de la alianza es la logística. San Victorino enfrenta desde hace años retos de movilidad, cargue y descargue, y espacio público. Integrar a los comerciantes a un modelo organizado de recolección y distribución podría aliviar una de las mayores cargas operativas del sector.
«Eso es lo mejor de todo: la logística», afirmó Betancourt. La idea es que el comerciante venda, entregue el producto en un punto establecido y deje el resto de la operación en manos de una logística ya montada —explorando además horarios no convencionales que reduzcan el impacto sobre la movilidad de la zona.
Un canal adicional, no un reemplazo
San Victorino no deja de ser un gran centro de comercio presencial ni renuncia a su modelo mayorista. La oportunidad está en que ambos modelos convivan: el comerciante sigue atendiendo a sus clientes mayoristas mientras construye una marca capaz de vender directamente al consumidor en cualquier región del país.
El sector ya tiene lo más difícil de replicar —producto, fabricantes, inventario y una concentración empresarial construida durante décadas—. Lo que necesita fortalecer ahora es la capacidad digital.
Lo que viene: la prueba está en los números
Abrir un centro y capacitar empresarios es el primer paso; el resultado real de esta alianza se medirá en los próximos meses, en cifras concretas: cuántos comerciantes empiezan a vender, cuántos se mantienen activos, cuántos aumentan sus ingresos y cuántos logran que el comercio electrónico les sea, de verdad, rentable.
La llegada de Mercado Libre a San Victorino es una señal de que el comercio popular colombiano entra en una nueva etapa. El desafío, ahora, es que los empresarios conviertan esa tecnología en negocio sin perder lo que ha hecho de San Victorino uno de los principales centros económicos de Bogotá.
MundoTextil hará seguimiento a la comisión por venta y a las condiciones que regirán una vez termine el periodo inicial de beneficios, así como a los primeros resultados de la alianza. Para más análisis del sector textil y de moda en Colombia, visite mundotextil.com.co.




