Nueva York, Miami, Madrid, París y Dubái. La moda colombiana está ampliando su presencia internacional. Detrás de las pasarelas hay una apuesta más concreta: conseguir compradores, abrir mercados y convertir la visibilidad en negocio.
Por años, hablar de moda colombiana en el exterior significaba mencionar unas pocas marcas con presencia consolidada.
En 2026 el panorama es más amplio.
Marcas de Bogotá, Medellín y otras regiones están llegando a escenarios internacionales a través de semanas de la moda, showrooms, pop-ups y programas de promoción comercial. Algunas ya tienen trayectoria fuera del país. Otras apenas están dando el primer paso.
El movimiento merece atención, pero también una lectura menos complaciente.
Estar en una feria internacional no significa haber conquistado un mercado.
La verdadera medida vendrá después: compradores, pedidos, distribución, exportaciones y capacidad para volver.
Este es el mapa que deja 2026 hasta septiembre.
NUEVA YORK: Bogotá busca compradores, no solo visibilidad
Nueva York ha sido uno de los escenarios más activos para las marcas bogotanas este año.
En febrero, ocho marcas participaron en la pasarela de Fashion Designers of Latin America (FDLA), durante New York Fashion Week: Alanna, A Modo Mío, C’emadier, Más Cincuenta y Siete by Love Me Jeans, Lorant & Co, Lyenzo, Liza Herrera y Kernel Leather. Las seis primeras correspondieron a prendas de vestir y las dos últimas a calzado.
En septiembre llegó una segunda delegación, también impulsada por el programa [PUENTE] Internacional de la Cámara de Comercio de Bogotá.
Esta vez fueron:
- Franchi e Punto — tejido de punto.
- Day Moda Sostenible — prendas elaboradas a partir de textiles recuperados.
- OVAT — sastrería contemporánea femenina.
- Ciento Cinco Lunares — diseño artesanal y sostenible.
- Clarissa Rosania — prendas femeninas de lujo latino.
- Tan Basicx — moda circular en cáñamo.
- Kernel Leather — calzado y marroquinería.
- Liza Herrera — calzado y marroquinería.
La participación se desarrolló del 11 al 15 de septiembre y fue precedida por un proceso de curaduría y mentoría. La CCB señala que el programa busca preparar las marcas para cada mercado, incluyendo aspectos como costos de exportación, lookbook y agenda comercial.
Ese detalle importa.
La apuesta no es simplemente llevar diseñadores a desfilar.
Es intentar que lleguen preparados para vender.
MIAMI: Colombia encontró un mercado natural
Miami sigue siendo uno de los destinos más lógicos para la expansión de las marcas colombianas.
En mayo, Colombiamoda Miami 2026 reunió más de 70 marcas y registró más de 2.000 asistentes, un crecimiento del 60 % frente a la edición anterior. De ellas, 37 participaron en el pop-up comercial.
La programación incluyó propuestas de moda, resortwear, swimwear, accesorios y lifestyle.
Entre las marcas destacadas estuvieron Renata Lozano, Sol y Neptuno, SineSTESIA, Milonga, Musee The Brand, Patricia Mejía, Vida Mía, Lau de la Swimwear, Bibiana Hernández, Zierra Leona, Brunella Tascon, Quimieras, Mouve, Luisa López, La Oculta LW y Entreaguas, entre otras.
Pero hay una diferencia que vale la pena señalar.
Miami no es solamente una vitrina.
Es un mercado con una fuerte conexión con el consumidor latino y una puerta de entrada comercial hacia Estados Unidos.
Por eso el formato de pop-up, showroom y relacionamiento puede resultar tan importante como la pasarela.
MADRID: una marca colombiana abre la semana de la moda
Si hay una presencia colombiana que merece una mención aparte en septiembre es Agua by Agua Bendita.
La firma colombiana recibió el Premio Diseñador Internacional Mercedes-Benz Fashion Week Madrid y fue incluida en el calendario oficial de la edición de septiembre. Su presentación está programada para el 15 de septiembre.
No es una participación periférica.
Agua by Agua Bendita aparece dentro del calendario oficial de MBFWMadrid y representa una de las apuestas más visibles de Colombia en Europa este año.
Su presencia también muestra algo que el mercado internacional está empezando a reconocer: las marcas latinoamericanas pueden competir desde una identidad propia, sin tener que copiar los códigos de las grandes capitales de la moda.
PARÍS: dos apuestas colombianas coinciden en la misma ciudad
París será uno de los puntos más importantes del mapa colombiano de octubre.
Por un lado está la delegación de la Cámara de Comercio de Bogotá dentro de Welcome to Paris, en el marco de Paris Fashion Week.
Las marcas son:
- Divina Collection — denim.
- Wanaawaa by UANA — ready-to-wear.
- El Maletero — cuero a la medida.
- Cannabis — streetwear sostenible.
- Lisantiny — calzado.
- Kernel Leather — calzado y cuero.
La participación está prevista entre el 1 y el 5 de octubre.
Por otro lado, Inexmoda llevará a París otra selección de marcas dentro de su circuito internacional.
La coincidencia es interesante.
No se trata de una única delegación colombiana, sino de distintas estrategias de internacionalización que encuentran en París un mismo mercado objetivo.
Y eso también dice algo sobre la evolución del sector.
Colombia está dejando de depender de una sola plataforma para salir al exterior.
DUBÁI: el mercado que mira hacia Oriente Medio
El tercer destino del programa [PUENTE] Internacional será Dubái, entre el 20 y el 24 de octubre.
La delegación está integrada por:
- Adriana Capasso
- ODA Store
- Laura Aparicio
- Mónica Schuster by Sermetex
- Liza Herrera
La CCB señala que la selección reúne propuestas de moda de ocasión, diseño atemporal, alta costura y calzado, con una orientación hacia segmentos donde el diseño diferenciado y el valor agregado tienen especial importancia.
Es, además, la primera participación institucional de la Cámara de Comercio de Bogotá en Dubai Fashion Week.
El destino no es casual.
Medio Oriente representa un mercado diferente al estadounidense y al europeo, con otros consumidores, otros canales de distribución y otras expectativas frente al producto.
Para las marcas, el reto será entender esas diferencias y no limitarse a llevar la misma propuesta que funciona en Colombia.
Y Colombia también está jugando en casa
La internacionalización no comienza necesariamente cuando una marca toma un avión.
También ocurre aquí.
En enero, Colombiatex de las Américas 2026 reunió 30.000 asistentes de más de 20 países, 17.000 compradores y 615 marcas expositoras. La feria reafirmó el papel de Medellín como punto de encuentro para el abastecimiento y la cadena de valor del Sistema Moda.
En mayo, Createx 2026, en Bogotá, reunió más de 8.100 asistentes y alrededor de 230 expositores nacionales e internacionales. La feria reportó expectativas de negocio superiores a US$1,08 millones y visitantes provenientes, entre otros mercados, de China, Perú, Italia, Ecuador, Estados Unidos, República Dominicana y Venezuela.
Y en julio, Colombiamoda reunió más de 600 marcas, 17.000 compradores especializados —4.000 internacionales— y más de 70.000 asistentes de 50 países. La programación alcanzó 143 eventos, 33 pasarelas y 45 espacios de conocimiento.
El mensaje es claro:
una industria internacional también necesita una plataforma nacional fuerte.
Bogotá Fashion Week: el comprador como protagonista
En mayo, Bogotá Fashion Week reunió 145 marcas y más de 31.500 visitantes.
Pero la cifra que más interesa desde una perspectiva empresarial es otra: más de 1.100 citas de negocio con compradores de 25 países.
La Cámara de Comercio de Bogotá reportó expectativas de negocio por US$4,5 millones a corto plazo con compradores internacionales y US$10,1 millones proyectados a largo plazo. También participaron compradores de empresas como Moda Operandi, Selfridges, Target, Ounass, Liverpool, Tuckernuck y TSUM.
Aquí aparece una diferencia importante frente al viejo modelo de feria.
El objetivo no es llenar una pasarela.
Es conseguir que alguien que compra moda se interese por la marca.
El mapa no termina en cinco ciudades
Nueva York, Miami, Madrid, París y Dubái permiten entender la dimensión internacional que está tomando la moda colombiana, pero no son todo el mapa.
ProColombia confirmó para septiembre y octubre una agenda que incluye también Milán y MOMAD, además de Madrid y París.
Eso amplía la conversación.
Porque la internacionalización no tiene un único camino.
Una marca puede llegar al exterior mediante una semana de la moda. Otra puede hacerlo a través de un showroom. Una tercera puede encontrar un comprador en una feria especializada. Otra puede entrar por un distribuidor.
Todas son rutas diferentes.
La pregunta que queda sobre la mesa
Hay una tendencia que resulta evidente en 2026: Colombia está haciendo un esfuerzo mayor por llevar sus marcas al exterior.
La CCB, Inexmoda, ProColombia, las cámaras regionales y las propias empresas están construyendo diferentes caminos para hacerlo.
Pero hay que poner los pies en la tierra.
Una pasarela internacional genera visibilidad.
Un showroom genera contactos.
Una feria genera oportunidades.
El negocio aparece cuando llega la orden de compra.
Por eso el verdadero balance de estas participaciones no debería medirse solamente por el número de marcas que viajaron ni por las fotografías publicadas después de cada evento.
Habrá que mirar qué ocurrió seis meses después.
¿Cuántos compradores permanecieron en contacto?
¿Cuántos pedidos llegaron?
¿Cuántas marcas comenzaron a exportar?
¿Cuántas consiguieron un distribuidor?
¿Cuántas regresaron al mismo mercado con una segunda colección?
Ahí estará el resultado real.
Colombia ya está saliendo. Ahora tiene que vender.
El mapa de 2026 muestra una moda colombiana más ambiciosa y con mayor presencia internacional.
Nueva York abre puertas.
Miami conecta con Estados Unidos.
Madrid acerca a Europa.
París aporta exposición y relacionamiento dentro del principal circuito internacional.
Dubái abre una ruta hacia Oriente Medio.
Pero ninguna ciudad garantiza el éxito.
La feria termina. La negociación comienza.
Ese es el punto en el que la moda colombiana tendrá que demostrar que puede pasar de la presencia internacional a la permanencia internacional.
Porque salir del país es noticia.
Vender afuera es negocio.



